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lunes, 9 de diciembre de 2019

Recuerdo de niñez: Taconera, gran tobogán y antiguos envases de Danone

Sí, un recuerdo imborrable de niñez, con unos diez u once añitos, jajaja.

El titulo resume casi los hechos pero le falta las sensación en esos momentos de felicidad, divertirse es algo por lo que también se es feliz.

La Taconera, es un parque - jardines, muy reconocido de Pamplona, donde aun no sé si el proyecto de identificación de las especies botánicas fue realizado. Como ocurrió con el bosque del Parque Natural Señorío de Bertiz, fueron algunos señores muy viajeros que de todo el mundo trajeron especies botánicas desconocidas en nuestras tierras. A pocos metros del internado conocíamos bien así como también toda la ciudadela ocupada todavía por los militares. 

Creo que ya no se hacen de esos toboganes grandes y peligrosos para los niños, en mi barrio actual quitaron en su tiempo todas las cosas esas porque las madres o abuelas no querían que los niños se diesen golpes, no por sobreprotección sino para no tener que estar pendientes de los pequeños. Pero no es que en los recuerdos de la niñez se recuerde todo mas exagerado (Amarcord), realmente era alto porque en la fila de las escaleras para tu turno podíamos estas mas de 6, y la cola abajo era de muchos más, la bajada tenia como tres tramos, todo recto en la caída, una primera parte no muy corta antes de otra con repunte que dejaba ingrávido y la tercera final larga en pendiente normal, el agujero en el suelo de aterrizaje era profundo y largo. Creo recordar que había otro similar en La Media Luna, al otro lado de la ciudad y no al lado sino, esta vez, en el mismo foso de las murallas.

Y no exagero al incidir en la velocidad que se alcanzaba ni en la longitud final a la que se llegaba al salir despedido de este tobogán. Una parte importante de esto estaba en esos antiguos envases de yogur que encontrábamos fácilmente en papeleras de las proximidades, eso es que las señoras que cuidaban a pequeños las arrojaban cuando sus paseos por el parque.  

Esos envases de la conocida marca, seguro que aun no comprada por la multinacional francesa de alimentación, estaban fabricados de una especie de cartón o papel recio y protegido el interior de una cera, y la tapa no sé pero creo que del mismo material. Ese interior de los envases es el que frotábamos bien por toda la superficie de deslizamiento que tenia un color de acero, aunque fuese hierro, con un brillo reluciente. Y ese era el secreto de esa velocidad y el atractivo de aquellos toboganes que hacían nuestras delicias en los recreos de esos años.

behera

gora